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QUE NO ME PUEDA LA SENTENCIADORA TRISTEZA
Que no me pueda la sentenciadora tristeza su náusea, su vómito, su repugnancia,
que me guíe el esplendor de la ilusión enmarcado en los brillantes ojos, descifrar el resplandor que asoma las esquinas de mi continuo transito, que la gelatinosa sustancia desista ante la fortaleza de mi inquebrantable animo, ser palpitante vida de esperanza para mi mismo y quienes me acompañan,
pero es tanta la tristeza, el asco, la náusea… que no me pueda, que no me pueda…
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